4 claves para desarrollar tu inteligencia relacional

Perder el trabajo está entre las principales preocupaciones de la gente hoy en día según un estudio realizado por la firma de consultoría NIELSEN y aunque sabemos que hay factores externos como la globalización, la economía y la tercerización que están acabando con los empleos en el mundo, existe un factor que depende enteramente de ti y para el pocas personas se preparan.

Luego de más de 10 años de trabajar con compañías de primer nivel entrenando equipos de alto desempeño, estamos convencidos de lo siguiente: A LA GENTE LA CONTRATAN POR LO QUE SABE Y LA DESPIDEN POR CÓMO SE RELACIONA.

Por lo general cuando a alguien lo contratan para una función determinada, la empresa se ha tomado el trabajo de verificar que los estudios y experiencia del candidato garanticen que tiene el conocimiento técnico que se requiere, sin embargo normalmente los retos más complejos que enfrentamos en la vida profesional tienen que ver con nuestras relaciones interpersonales. La dificultad para entender otras formas de pensar, de trabajar o de relacionarse se ha convertido en un foco de estrés para los profesionales. De hecho estamos convencidos también de que existen 3 tipos de personas para un trabajo: Los que hacen, los que piensan qué hacer y los que inspiran a otros a pensar y actuar de manera extraordinaria. Obviamente los últimos son los más difíciles de encontrar y por eso SIEMPRE TIENEN OFERTAS DE TRABAJO.

La inteligencia relacional es una habilidad que no pude faltar en tu kit de herramientas para construir una vida excepcional, aquí te comparto algunas técnicas para incrementar tu IQ Relacional:

  1. Desarrolla Inteligencia Emocional: Generalmente no son las actitudes sino nuestras interpretaciones acerca de las actitudes de otros lo que nos molesta. Desarrollar esta otra inteligencia te permite ver las cosas de otra manera. Recuerda que siempre la mejor interpretación posible de una situación es aquella que te mantiene en un estado emocional que apoya el logro de tus sueños y la peor interpretación es la que te lleva a un estado que sabotea tus sueños.
  2. No te lo tomes personal: Tendemos a creer que todo es personal, que si alguien no me saludó es porque se cree más que yo o que si me hizo una crítica es porque tiene algo en mi contra. Te invitamos a respirar y repetir mentalmente “Puedo ver esto de otra manera” cuando se presente una situación incómoda con alguien.
  3. Reconoce la lucha de otros: Nadie se levanta y le pide a Dios “Ayúdame a ser malgeniado” o “Te pido que me des un día de discusiones y amargura”. Piensa en cuántas veces has caído en tu principal defecto (sea cual sea) y toma conciencia de que aunque te lastima y afecta tu vida, no lo haces por gusto sino porque pierdes el control de la situación. Nadie es malgeniado/amargado/grosero/tímido/inseguro/agresivo/celoso o lo que sea por gusto, sino porque en un momento dado nos quedamos sin los recursos internos para ser felices, que es en realidad lo que todos queremos.
  4. Medita diariamente: La meditación es una extraordinaria manera de aprender a desarrollar inteligencia emocional y ser menos reactivos. Si no tienes experiencia lo mejor que puedes hacer para ir ganando práctica es usar meditaciones guiadas que te ayuden a controlar tu mente y no terminar con los ojos cerrados pensando en quién sabe qué cosa o dormido en tu sofá. Lo importante es practicar! Puedes suscribirte en nuestra comunidad de meditación y recibir gratuitamente un audio y un pdf con una guía básica de meditación. Inscríbete aquí

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