La felicidad no es ausencia de dificultades, es una decisión

Usualmente hemos escuchado que para ser felices se necesitan tres palabras: “Salud, dinero y amor” o “Casa, carro y beca”. Vamos a conocer qué se encuentra más allá de esta fórmula.

Una buena forma de sufrir es poner a depender la felicidad de un resultado A, B o C. “Por fin seré feliz cuando me gane la lotería”, “Todos mis problemas terminarán cuando compre la casa”, “Me sentiré realizado cuando consiga pareja” y después de un tiempo de tener la pareja algunos dicen: “Yo era feliz cuando nadie me molestaba”.

¿Conoces personas con mucho dinero que viven llenas de preocupaciones o resentimientos? ¿Conoces personas rodeadas de mucha gente y se sienten solas? ¿Crees que tener una pareja asegura la felicidad?

Tener una casa no garantiza construir un hogar. Tener pareja no garantiza vivir el amor. Tener muchas cosas materiales no garantiza sentirse abundante. ¿Qué hay más allá? La conciencia con la que se vive cada una de estas experiencias.

Podrías estar en el lugar más espléndido del mundo, pero si tu mente está centrada en preocupaciones y enojos, no podrás disfrutarlo ni ver su belleza.

Cuando tu mente se centra en valorar y apreciar, puedes hacer de cada momento un instante mágico. Incluso las dificultades se ven distintas al mirarlas desde una visión de crecimiento y aprendizaje; los logros se ven con gratitud y los aparentes ‘fracasos’ con aceptación y fortaleza para seguir avanzando.

Esto no quiere decir que la vida es ‘color de rosa’ y que jamás sentirás dolor o rabia. Por el contrario, se acepta lo que se siente, se viven las emociones que lleguen, pero no nos quedamos atrapados en ellas.

Es parte de la vida sentir molestia o tristeza en algunos momentos y es sano permitirse vivir los duelos ante las pérdidas o las situaciones difíciles. Lo importante es reconocer que aunque el cielo se nuble, el sol sigue brillando más allá y el cielo volverá a despejarse para iluminar el camino.

4 EJERCICIOS PARA LA SEMANA

  1. ¡REPROGRÁMATE!

Durante estos días puedes utilizar las siguientes afirmaciones cada vez que algo te moleste o como un recordatorio a tu derecho de ser feliz.

–       Respiro, sonrío y agradezco. Aquí y ahora es el único momento que existe para ser feliz.

–       Valoro, aprecio y disfruto cada detalle de la vida.

  1. Maneja tus emociones de manera adecuada

Te compartimos la entrevista realizada a Gloria Ramírez en Telepacífico sobre cómo manejar emociones como la rabia y el dolor de manera adecuada.

 

  1. Dedica tiempo a actividades que te llenen de alegría

Durante la semana toma espacios para realizar actividades que te apasionen, disfrutes y te conecten con el niño que todos llevamos adentro. Esta es una buena manera de permitir que salga tu creatividad, espontaneidad y alegría. ¿En qué momento la vida se volvió tan seria? Necesitamos recuperar la capacidad de reírnos de nosotros mismos y regalarle a otros sonrisas con mayor frecuencia.

  1. Realiza el diario de la felicidad

Son muchos los detalles sencillos pero significativos de la vida que podemos valorar y apreciar. En una libreta escribe durante esta semana todas las cosas que valoras en tu vida y todos los momentos que podrías considerar instantes de felicidad. Por ejemplo, jugar con los hijos, contemplar el atardecer, acariciar una flor, abrazar a un ser querido, tener una conversación interesante, entre muchos otros. Recuerda que la felicidad no depende de grandes acontecimientos, sino que se encuentra en la mente dispuesta a apreciar cada instante y a convertirlo en algo valioso.

“El éxito en la vida podría definirse como el crecimiento continuo de la felicidad y la realización progresiva de unas metas dignas”. Deepak Chopra.

Comparte esta información a quién le pueda ser útil. Namaste
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